domingo, 10 de febrero de 2013

El problema sólo se presenta cuando no te puedo sacar de mi cabeza. Si tu cuerpo está a mi lado o no pierde relevancia. Porque la presencia física nunca está por sobre la mental en mis términos. Esto del debate constante entre cabeza y sentimiento es agotador y lo más frustrante es el terror a equivocarse.


Quiero volver a cerrar los ojos para en caída libre abrirlos... sin paracaídas.

martes, 5 de febrero de 2013

No quiero arruinar la amistad es la PEOR excusa cuando no te gusta alguien. No hay amistad a dos meses de conocernos, maestro. No seas cagón.
Después de ver clones de Charles por la calle con sus pelos al viento y las bermudas haciendo juego con las ojotas, caminando arrastrando los pies durante una semana, y a raíz de:
- que la válvula de la rueda delantera de mi bicicleta se rompiera,
- saliera más tarde del laburo
- dejara pasar dos subtes para subirme al tercero porque no había espacio en los anteriores

Me lo encuentro a seis cuadras de mi casa. Ahora, quién se atreve a decirme que son sólo casualidades?

Voy a empezar a enamorarme de varios a ver si llega el posta.

sábado, 12 de enero de 2013

Hablar con vos es a veces tan natural que siempre me sorprendo.

Tan mal acostumbrada a las intrigas y los dobles sentidos que cuando fluye y nos entendemos, me parece extraordinario.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

jueves, 6 de diciembre de 2012

Karma police, arrest this person!

No hay posibilidad de evolución a nivel personal en el momento que, abandonando toda autocrítica y capacidad de reflexión, un sujeto se considera víctima exclusiva de sus circunstancias sin poner en jaque su propia participación en eso. En el momento en que dejamos de considerarnos actores y efectores de nuestra vida y nos flagelamos con el "¡Por qué me pasa esto

a mí!" desaprovechamos la crisis como oportunidad de crecimiento. Si te condujiste irreflexiva e irresponsablemente con una persona, lo siento cariño, alguien se conducirá de la misma forma contigo. Si sostenés, amás, y cuidás, despreocupate, todo en algún momento llega.

Si seguimos siendo los que tropezamos con la misma piedra es porque evidentemente somos incapaces de relacionar unas circunstancias actuales con unas anteriores, tanto con las de cal como con las de arena.

Y si somos tan necios para desoir el amor y los gestos ajenos, y para despreciar a quienes se comportan con uno de manera noble, entonces lo tenemos bien merecido.